Balnearios familiares de Ñuble: dónde están y por qué son los más visitados en verano

La Región de Ñuble se ha consolidado como un destino atractivo para el turismo familiar durante la temporada estival, gracias a sus balnearios naturales y municipales que combinan agua, naturaleza y fácil acceso. A lo largo del territorio regional existen distintos puntos habilitados que cada año reciben a cientos de familias.
Uno de los principales balnearios familiares se ubica en la comuna de Quillón, específicamente en la Laguna Avendaño, en pleno radio urbano. Este balneario municipal cuenta con zonas de baño delimitadas, áreas verdes, juegos infantiles y servicios básicos, lo que lo convierte en uno de los espacios más concurridos del verano en Ñuble.
En la provincia de Punilla, el río Diguillín ofrece varios sectores utilizados como balnearios naturales. Los más visitados se encuentran en las comunas de San Ignacio y El Carmen, con accesos desde caminos rurales cercanos a la Ruta N-55. Son zonas abiertas, ideales para pasar el día en familia y realizar actividades recreativas.
Hacia la precordillera, los balnearios del sector Recinto y Las Trancas, en la comuna de Pinto, se emplazan a lo largo de ríos y esteros cordilleranos. Estas ubicaciones, situadas a pocos kilómetros del Complejo Nevados de Chillán, destacan por sus aguas limpias y su entorno natural, siendo un panorama frecuente para quienes buscan escapar del calor.
En la provincia de Itata, el río Itata concentra varios puntos de uso recreativo en comunas como Coelemu y Trehuaco. Estos balnearios se encuentran en sectores ribereños cercanos a los centros urbanos y son utilizados principalmente por familias locales durante los meses de verano.
Desde municipios y autoridades se ha reiterado el llamado a preferir balnearios habilitados, respetar la señalización y cuidar el entorno natural. La correcta utilización de estos espacios permite que continúen siendo una alternativa segura y accesible para las familias de la Región de Ñuble.
